Las desdichas van por la autopista - Este

Lleva el bolso pegado al estómago y uno de sus puños encierra un aerosol con gas pimienta. Empezó a usarlo en Medio Oriente, donde vivió varios años. Y por suerte -como ella misma dice- en Tucumán no perdió la costumbre; ese pequeño tubito negro le inyecta la confianza necesaria para caminar las dos cuadras que separan su casa de la parada del colectivo. Los vecinos de los barrios del límite este de la ciudad (Centenario, Copiaat, Piedrabuena y Villa 9 de Julio, entre otros) enumeran una larga lista de problemas, pero destacan dos: la inseguridad y los basurales. Desdichas que se tejen alrededor de la autopista de Circunvalación.

Susana Peralta, la mujer del gas pimienta, vive frente a la Circunvalación y la define como una atalaya desde el cual los ladrones observan los movimientos de sus víctimas. A pocas cuadras de allí, Ema Jaime no deja de quejarse del basural que cubre la calle Alfredo Palacios, paralela a la autopista. En la esquina con el pasaje 1 de Mayo, muy cerca de las casas de Susana y de Ema, Marcela Aragón fue asesinada el lunes 12 por un motochorro. "Los ladrones vienen de la Costanera y de El Matadero. Los que llegan desde la Costanera usan la autopista, que está elevada sobre el barrio, para observar nuestros movimientos", describe Susana.

Además de los robos, los basurales clandestinos proliferan como hongos alrededor de la autopista. Los vecinos de López y Planes al 1.200 y al 1.300 son algunos de los que más lo sufren: en la intersección de esa calle con Alfredo Palacios hay un enorme vaciadero. "A todo esto se le suman los pozos que hizo la SAT en la calle y que nunca tapó", denuncia Walter Mario González. Uno de estos cráteres está en López y Planes 1.253 y le impide a este vecino sacar el auto de su casa.